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Desarrollo de un álbum ilustrado infantil en 10 sencillos pasos

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Desarrollo de un álbum ilustrado infantil en 10 sencillos pasos

Desarrollo de un álbum ilustrado infantil en 10 sencillos pasos

¿Existe una receta paso por paso que nos indique cómo desarrollar un álbum infantil? ¿Disponemos de una fórmula infalible que nos ofrezca las claves para crear un libro ilustrado?. Posiblemente no hallemos el método definitivo, no obstante, una buena planificación basada en un esquema metodológico más o menos mudable nos permitirá organizar nuestro flujo de trabajo sin que se nos escapen algunas cuestiones fundamentales. Siendo conscientes del ambicioso titular que encabeza este post, intentaremos recorrer de manera muy breve las diez consideraciones más útiles a la hora de conceptualizar y realizar un álbum ilustrado infantil.

1. DEFINAMOS NUESTRO PROYECTO

Más allá de cuestiones puramente técnicas, hemos de poner en claro una serie de aspectos fundamentales que sentarán las bases de nuestro libro. ¿A qué público va dirigido?, ¿Qué rango de edades comprende?, ¿Qué supone este factor a la hora de crear contenido?, ¿Qué queremos contar?.

Asimismo, hemos de tener en cuenta el tono que queremos otorgarle, si por ejemplo tendrá un carácter humorístico o tal vez un matiz más lírico.

No debemos olvidar cuál es el objetivo último de nuestro álbum: transmitir un mensaje. Este mensaje puede ir cargado de contenido emocional o poseer una claro afán didáctico y formativo. Sea como fuere ha de quedar clara la intencionalidad y función que desarrollará nuestro libro.

2. ¿QUÉ SE COCINA EN EL MERCADO EDITORIAL?

¿Existen libros publicados con la misma temática que el nuestro?, ¿Cómo enfocan el tema?, ¿Qué recur- sos gráficos y narrativos utilizan?, ¿Qué temas predominan en el mercado editorial?. Estas preguntas (y alguna más) son las que debemos plantearnos a la hora de llevar a cabo nuestra pequeña labor de investigación. Este estudio de campo, nos puede brindar una idea general que nos ayudará a posicionar nuestro álbum y a trabajar concienzudamente en dos cualidades que han de estar siempre presentes: la originalidad y la innovación.

Diseño de personajes. Vinni, uno de los protagonistas del álbum ilustrado.

3. EL DISEÑO DE PERSONAJES. EMPEZAMOS A BOCETAR

A la hora de construir un personaje para un libro infantil, es importante considerar de qué modo los atributos, colores y formas que utilicemos, van a ser percibidos por el lector.

Hemos de tener claras las cualidades y particularidades que tendrán nuestros personajes y los rasgos psicológicos que los caracterizarán. Por lo general, la complejidad de los personajes depende en gran medida de las características y rangos de edad del público objetivo al cual van orientados. Esto nos da una pista a la hora de empezar a trabajarlos gráficamente. La gama cromática, las características morfológicas o el grado de iconicidad con el que trabajaremos son elementos que hemos de tener presentes para empezar a bocetar.

4. EL DISEÑO DE FONDOS. UN PERSONAJE MÁS

A menudo el diseño de fondos se suele relegar a un segundo plano, restándole importancia a la composición y creación de espacios. Sin embargo, el trabajar en profundidad los escenarios en los que se desarrollará la trama principal es fundamental en tanto que éstos además de contextualizar la historia y situarnos en el tiempo, poseen un importante componente narrativo. Tanto es así, que a menudo se suelen abordar como si se tratase de un personaje más.

5. ¡ATENCIÓN!: LLEGAMOS AL STORYBOARD.

Un buen libro-álbum, al igual que una buena novela gráfica o una película, es el resultado de un story trabajado y bien construido. Podemos decir que el guión gráfico es la esencia de nuestro proyecto editorial. Si bien es cierto, el story puede tomar muchos caminos distintos y su desarrollo puede llevar- nos por una vereda creativa que nos ofrezca alternativas muy enriquecedoras para nuestra historia.

“Hago todo mi trabajo con el guión gráfico, así que mientras avanzo en él, mi universo creativo se vuelve más y más complejo, y como resultado, mis coordenadas Norte, Sur, Este y Oeste cambian y desaparecen.”

Hayao Miyazaki

Una vez claro el argumento del libro y el número de páginas de las que constará, uno de los aspectos fundamentales que debemos tener en cuenta es el ritmo de la narración. Existen varias maneras de controlarlo: variando el tamaño de las imágenes, modificando el punto de vista o alternando la distribución de la imagen en la página.

En la mayoría de las narraciones infantiles la secuencia narrativa comienza con un problema que resol- ver o un obstáculo que eliminar. La solución del conflicto, que pone fin a la historia y va siempre precedi- da por un elemento de suspense, es el factor clave en la cadencia de nuestro relato. Por tanto, el ritmo visual es muy importante para mantener el interés y la intriga del lector. Si las imágenes o dobles páginas aparecen repetitivas en sus formas, colores o escala, el impulso de pasar la página puede verse debilitado. Se debe diseñar cada doble página teniendo presente su relación con la anterior y la siguien- te, y también con el discurrir del libro en su conjunto. Además, hemos de plantearnos el punto de vista de cada imagen, por si puede aportar contrastes dinámicos al relato.

6. RECURSOS NARRATIVOS: UN POCO DE RITMO

Además de los aspectos relacionados con la composición y secuenciación del álbum, debemos considerar otros aspectos que nos ayudarán a enriquecer el relato tanto visual como narrativamente. La ficción presente en nuestra historia ha de ser coherente y nada debe ser gratuito.

Resulta interesante la opción de introducir historias paralelas o metahistorias que complementen el relato principal y que, de manera sutil, lo maticen y lo enriquezcan. De esta manera trabajaremos una narrativa menos plana y más dinámica.

A menudo, sugerir o insinuar mediante la imagen la inminencia de una acción que está a punto de ocurrir, aumenta el potencial narrativo. El lector sabe lo que va a suceder, no así el protagonista. De esta manera conseguimos crear un vínculo con el público que lo incita a pasar la página.

La ilustración más importante de un álbum es aquella que es invisible. La visualización de dos ilustraciones consecutivas puede crear una tercera en la mente del lector. Podemos jugar con la construcción de las secuencias para crear esa imagen y conducir la mente del lector deliberadamente.

7. TIPOGRAFÍA PARA PRIMEROS LECTORES

Un gran número de álbumes infantiles utilizan tipografía con serifa para el cuerpo de texto. No obstante, en un test llevado a cabo en varios colegios, se comprobó que los niños preferían la tipografía sin serifa, pareciéndoles ésta más clara y más sencilla de leer.

Un ejemplo de las tipografías de palo seco más utilizadas en los libro-álbumes son: Gill Sans, Flora, Fabula y la Sassoon Primary Infant. Cabe destacar esta última ya que se trata de una tipografía concebida especialmente para textos destinados al público infantil.

Por otro lado, dentro de algunas familias tipográficas existe una clasificación denominada “Tipografía con caracteres infantiles” (Infant character), una variación de la tipografía en cuestión que imita el trazo que se le enseña al niño al escribir. Se pueden encontrar con la denominación de “Schoolbook”, “Infant” ó “Educational”. Un ejemplo es la tipografía Gill Sans, cuya variante, la Gill Sans Infant se usa a menudo en publicaciones infantiles.

La doble página es la unidad básica del álbum (Bosch,2007). Al desarrollar el story debemos tener en cuenta que la doble página es percibida por el lector en su totalidad.

8. TEXTO + IMAGEN= DISEÑO EDITORIAL DEL ÁLBUM

Debemos conseguir que todos los elementos visuales y textuales del libro formen un todo coherente y estéticamente agradable, lo cual afecta directamente a su maquetación.

El texto tiene que integrarse totalmente con las imágenes, para lo cual es fundamental la elección de la tipografía y la ubicación de los textos dentro de la doble página.

Para lograr un buen equilibrio entre tipografía e ilustración debemos abarcar mucho más que la elección del tipo de letra. Es muy importante evitar que se produzca un solapamiento entre texto e imagen, tanto a nivel visual -por una mala composición de página- como conceptual -por la existencia de un doble flujo (visual y textual) de la misma información-. Todo esto nos conduce a concebir un álbum bien diseñado.

9. ¿LAS GUARDAS TAMBIÉN SE DISEÑAN?

Las guardas son el nexo de unión entre la cubierta y el cuerpo del libro y a menudo se vuelven un espacio más para significar: sirven como elemento decorativo, anticipan el tono del libro, pero sobre todo cumplen un papel fundamental dentro de la narración, proporcionando información relevante para comprender la historia. Este elemento requiere que le prestemos una especial atención, ya que es la antesala de nuestro libro.

Portada y contraportada de “MOOK. Battle in the lungs”. Álbum ilustrado realizado para el M.I.T (Massachusetts Institute of Technology) con texto de Katharina Ribbeck e ilustraciones de Xiana Teimoy

10. LA PORTADA: EL “PACKAGING” DE UN ÁLBUM ILUSTRADO

La portada es el elemento promocional y por tanto debe resultar atractiva pero sin desligarse del resto del álbum. La cubierta del libro ha de sugerir, que no revelar, lo que el lector se va a encontrar al recorrer sus páginas. Tanto el texto como la imagen de portada deben generar cierto suspense en el lector que le incite a querer llevarse el libro. Por tanto el diseño de la portada ha de ser audaz pero discreto. Debe recoger la esencia del álbum y ha de alcanzar el ojo del lector con un solo golpe de vista.
 
 


 
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